No, no es que nos avergoncemos de él, de hecho, le tenemos en muy alta consideración, pero el chico tiene un vicio, una tontería en realidad: muerde y come.
Podréis pensar que eso es un acto normal en todos los seres del mundo mundial, y lo es, el problema es que nuestro nuevo VIP muerde y come personas.
Durante todos estos meses ha estado paseando por Woodsboro cuando caía la noche, se daba el toque de queda, todo el mundo se recogía y podíamos quitarle el bozal sin miedo de encontrarnos con una baja al día siguiente.
Al principio tuvimos un par de sustos a causa de la negligencia de algunos que, creyendo que no pasaría nada, se relajaron con la hora y aparecieron al día siguiente sin algún órgano vital y varios dedos de menos; pero por lo demás, todo bien. Es un chico muy sociable.
Por el momento no se le ha adjudicado plaza laboral, pero viene haciendo de cocinero (sin quitar terreno a las pasteleras) y psiquiatra sin pedir remuneración alguna (ya se lo cobra en carnes con la Presi Z), lo cual, nos viene de perlas, ya que en Woodsboro también andamos un poco caninos con la crísis.
Los fines de semana echa extras en el matadero municipal, ya que dice que si no, se desentrena (cuando le sugerimos que, para entrenarse, acudiera mejor al gimnasio local, nos miró en silencio con una enigmática sonrisa y continuó afilando su navaja "Harpy")
No acostumbra a juntarse con los demás, pero de vez en cuando disfruta de los jocosos, a la par que inocentes, torneos de brisca de "Las Plañideras" y debate con Ven sobre movimientos de dominó.
La presi Canuta le tiene ojeriza, aun no tenemos muy claro el por qué de esta animadversión y tenemos al servicio de investigación trabajando en el caso.
Con la presi Z mantiene una torrida relación extramatrimonial que ha puesto punto y final con el liderazgo de Ven en la cama y quedándose él como amo y señor de la sábana de abajo así como de la de arriba y todo el conjunto de almohadas.
Entre sus aficiones se encuentra la "caza del woodsboriano" (cada vez más reducida por la prevención de las autoridades), escuchar la misma canción a todas horas, tocar la misma canción al piano a todas horas, pintar puentes italianos mientras musita palabras en un idioma extraño, meditar en una jaula hecha a medida, comer carne cruda (tartar y carpaccio de elfo es su bocado favorito; pero tras dejar al único ejemplar de Woodsboro sin oreja derecha y sin hígado, se tiene que conformar con unas mollejas de cordero), olfatear a través de cristales blindados, psicoanalizar a todo bicho animado e inanimado (Ven jura y perjura que un día le encontró tratando de sonsacar el pasado a uno de los ficus del zulo) y hacer un ruidito super mono con la boca.
Se le puede reconocer facilmente por su pelo plateado, engominado hasta más allá del límite de lifting, su inconfible olor a Old Spice, su mono azul de mecánico, el cual combina a la perfección con trajes de Armani, camisetas de hombreras y sombreros de lino.
Unos le conocen como Hanni, otros como Cordero o Corde, la presi Canuta le llama Borrego mientras que la presi Z, según hemos podido saber, tiene una amplia colección de apelativos cariñosos para sus momentos de ocio nocturno (y diurno)
En fin, que aquí os dejamos con él mientras nosotras vamos a ir dando el toque de queda para que nadie amanezca mañana sin alguna parte de su cuerpo.
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